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Pruebas de seguridad de API: cómo probar la seguridad de tu API
Qué debes tener en cuenta al probar la seguridad de tu API
¿Qué son las pruebas de seguridad de API?
Las pruebas de seguridad de API consisten en probar los endpoints de una API para verificar que cumplan con los estándares de seguridad y confiabilidad de una empresa, mediante una combinación de herramientas, automatización y procesos manuales.
¿Qué es la seguridad de las API?
La seguridad de las API comprende el conjunto de procesos, prácticas y productos que previenen los ataques maliciosos contra las API y su uso indebido.
En la última década, las API se han vuelto esenciales no solo para el desarrollo de software moderno, sino también para las empresas de software actuales. Muchas aplicaciones hacen que las API sean fundamentales para sus funciones, como el inicio de sesión social, que utiliza una API de autenticación ofrecida por la red social. Empresas enteras, como la compañía de servicios de comunicación Twilio y el procesador de pagos Stripe, son esencialmente proveedores de API como servicio.
4 ejemplos de brechas de seguridad comunes en las API
Las API son atractivas y cada vez más omnipresentes por la misma razón por la que es importante protegerlas: permiten acceder y utilizar sin problemas los datos y procesos del backend. Una API segura puede generar un enorme valor empresarial, mientras que una API insegura puede poner ese valor en riesgo.
Varios ataques tienen como objetivo las API inseguras, por ejemplo:
Ataques de intermediario: Un ataque de intermediario ocurre cuando un adversario intercepta y manipula el tráfico entre el cliente y el servidor de la API. Sin el cifrado y la autenticación adecuados, el atacante puede espiar, alterar los datos en tránsito o inyectar cargas maliciosas, lo que suele provocar robo de datos, secuestro de sesiones o fraude financiero.
Ataques de inyección: Las vulnerabilidades de inyección aparecen cuando las API no validan ni depuran correctamente los datos proporcionados por los usuarios, lo que permite a los atacantes insertar código malicioso en los sistemas backend. Algunas variantes comunes son la inyección SQL, la inyección de comandos y la inyección NoSQL, que aprovechan una gestión deficiente de las entradas para manipular consultas a bases de datos o comandos del sistema. Una vez ejecutados, estos ataques pueden provocar la exfiltración o corrupción de datos, o el control total del sistema. Para mitigar los riesgos de inyección, todas las entradas —ya sean parámetros, encabezados o cargas— deben someterse a una validación y depuración rigurosas. Los desarrolladores también deben usar consultas parametrizadas o sentencias preparadas al interactuar con bases de datos, y aplicar una validación estricta del esquema para las entradas JSON o XML. Incorporar herramientas automatizadas de pruebas de seguridad en los pipelines de CI/CD puede ayudar a detectar vulnerabilidades de inyección antes del despliegue.
y ataques distribuidos de denegación de servicio (DDoS):. En un ataque de denegación de servicio, un adversario satura una API con un exceso de solicitudes y consume recursos del sistema hasta que el servicio se degrada o deja de estar disponible para los usuarios legítimos. Las versiones distribuidas de estos ataques (DDoS) pueden involucrar a miles de clientes o bots coordinados, lo que amplifica el volumen del tráfico malicioso. Las API sin límites de velocidad, limitación de solicitudes ni administración de cuotas adecuadas son especialmente vulnerables. Para mitigarlos de forma eficaz, se necesitan gateways de API o balanceadores de carga con controles de velocidad y detección de anomalías integrados.
Ataques de fuerza bruta:. Un ataque de fuerza bruta consiste en adivinar credenciales de autenticación de forma sistemática y programática —como contraseñas, claves de API o tokens— para obtener acceso no autorizado. Los atacantes suelen automatizar estos intentos con scripts o redes de bots para acelerar la búsqueda de credenciales en un gran número de cuentas o endpoints.
Dada la cantidad de ataques posibles, la seguridad de las API debe integrar diversas medidas de seguridad, y las pruebas de seguridad de API son una de las principales.
Seis aspectos que debes tener en cuenta al realizar pruebas de seguridad de API
Como ocurre con otros métodos de seguridad, puede haber una gran diferencia entre realizar pruebas de seguridad de API de forma superficial y hacerlo eficazmente. Si tienes en cuenta estos seis aspectos, podrás asegurarte mejor de que tus pruebas de seguridad de API sean lo más eficaces posible:
Despliegue: ¿Cómo despliegas tus pruebas? ¿Se ejecutan en tus pipelines de CI/CD?
Configuración: ¿Tus pruebas dependen de rastreadores HTML? ¿O rastrean tu aplicación para identificar rutas de API?
Compatibilidad: ¿El conjunto de pruebas que adoptaste es compatible con las API que ejecutas?
Precisión: ¿Tus pruebas detectan vulnerabilidades reales? ¿Reducen al mínimo los falsos positivos?
Personalización: ¿Puedes adaptar tus pruebas a casos de uso y situaciones específicas que surjan con el tiempo?
Experiencia del desarrollador: ¿Tus pruebas son fáciles de usar? ¿Se integran bien en los flujos de trabajo de desarrollo existentes?
Con estas preguntas como guía, puedes asegurarte de que el proceso de pruebas de seguridad de API sea eficaz e intuitivo.
¿Por qué son importantes las pruebas de seguridad de API?
Las pruebas de seguridad de API son importantes porque cuanto más frecuentes y mejores sean, mayores serán las probabilidades de prevenir ataques basados en API. Estos ataques son especialmente peligrosos porque las API otorgan acceso a grandes cantidades de datos que suelen ser confidenciales: un acceso beneficioso para los usuarios legítimos y peligroso en manos de usuarios maliciosos.
Las pruebas periódicas de API no solo facilitan el cumplimiento de marcos como OWASP API Security Top 10, PCI DSS y GDPR, sino que también fortalecen la postura de seguridad general de una organización. Esto permite garantizar la confidencialidad, integridad y disponibilidad de las API a medida que evolucionan durante los ciclos de desarrollo y despliegue.
Pruebas de seguridad de API y DevSecOps
Las pruebas de seguridad de API eficaces no son una tarea de una sola vez: son una práctica continua que se integra en todo el ciclo de vida de la API. Al integrar pruebas automatizadas, evaluaciones manuales de penetración y monitoreo continuo en un flujo de trabajo de DevSecOps, las organizaciones pueden aplicar estándares de seguridad uniformes, corregir vulnerabilidades rápidamente y tener visibilidad de los riesgos de las API. Este enfoque continuo garantiza que, a medida que las API evolucionan, la seguridad siga siendo parte integral del desarrollo, el despliegue y la gobernanza operativa. Así se reduce la superficie de ataque y se impulsa la innovación rápida.
¿Cuáles son los tipos de pruebas de seguridad de API?
Hay distintos tipos de pruebas de seguridad de API, cada uno más adecuado para contextos y riesgos de seguridad específicos.
Pruebas dinámicas de seguridad de API (DAST): Las pruebas dinámicas de seguridad de API examinan API en ejecución para detectar vulnerabilidades de seguridad y errores explotables. Las pruebas DAST adoptan un enfoque «de afuera hacia adentro» al simular los ataques que realizaría un atacante malicioso. No requieren acceso al código fuente de la aplicación, por lo que son un método de pruebas de caja negra.
Pruebas estáticas de seguridad de API (SAST): Las pruebas estáticas de seguridad de API examinan el código fuente para ayudar a los desarrolladores a encontrar patrones de codificación inseguros.
Fuzzing de API: Este tipo de pruebas de seguridad genera e introduce automáticamente datos aleatorios, no válidos o inesperados en una API para que los desarrolladores puedan observar si se bloquea o si aparecen errores.
Pruebas de penetración: Al simular ataques contra una API desde fuentes internas o externas e intentar explotar sus vulnerabilidades, los equipos de seguridad pueden identificar y mitigar posibles riesgos.
Pruebas de rendimiento de API: Consisten en medir el funcionamiento de la API bajo distintas condiciones de carga y estrés para determinar cómo gestiona la escalabilidad, la concurrencia y la disponibilidad. Esto ayuda a los equipos de seguridad a garantizar que la API siga siendo lo suficientemente segura para soportar los picos de tráfico y cumplir los requisitos de rendimiento establecidos.
RASP: La autoprotección de aplicaciones en tiempo de ejecución (RASP) no es una herramienta de pruebas, pero puede ayudar a monitorear la API mientras se ejecuta, detectar ataques en tiempo real mediante el análisis de su comportamiento y bloquear solicitudes sospechosas.
WAF: Un firewall de aplicaciones web es otra herramienta que puede ayudar a proteger las API al bloquear el tráfico web malicioso antes de que llegue al servidor de la API.
Hay muchas herramientas disponibles para probar la seguridad de API, incluidas numerosas opciones de código abierto. Algunas de las mejores son Apache JMeter, que los desarrolladores pueden usar para pruebas de carga y rendimiento; Astra, con la que pueden crear pruebas de API fácilmente; y Karate, que permite crear scripts para realizar llamadas a endpoints de API.
En conjunto, SAST, DAST y las pruebas manuales de penetración ofrecen un enfoque por capas que permite probar de forma exhaustiva tanto la seguridad del código como el comportamiento de las API en tiempo de ejecución. Esta estrategia de múltiples métodos reduce la probabilidad de que vulnerabilidades explotables lleguen a producción y contribuye a la mejora continua de la postura de seguridad de API de una organización.
Además, las pruebas de fuzzing permiten descubrir comportamientos inesperados ante entradas aleatorias o malformadas. También se pueden validar los límites de velocidad, la aplicación del cifrado y el cumplimiento del esquema para prevenir vectores de ataque comunes, como la inyección, la repetición de solicitudes o la manipulación de parámetros.
Los 4 riesgos de seguridad de API más comunes
Aunque ni siquiera un buen programa de pruebas de seguridad de API es infalible, las pruebas eficaces pueden prevenir o, al menos, reducir la probabilidad de numerosos ataques, entre ellos:
Acceso no autorizado: Las pruebas de seguridad de API pueden garantizar que solo los usuarios autorizados tengan acceso a la API. Tres formas de lograrlo son el control de acceso basado en roles, el control de acceso basado en recursos y el control de acceso a nivel de campo.
Filtración de datos: Las pruebas de seguridad de API pueden prevenir la filtración de datos confidenciales al garantizar que los actores maliciosos no tengan acceso a una API a la que no deberían acceder, ni puedan usarla de forma imprevista.
Vulnerabilidades de inyección: Las pruebas de seguridad de API pueden prevenir numerosos tipos de vulnerabilidades de inyección, como la inyección SQL, la inyección de comandos del sistema operativo y la inyección XML. En términos generales, las inyecciones se realizan con datos que parecen ser aportados por el usuario, pero que en realidad son comandos manipuladores.
Manipulación de parámetros: Las pruebas de seguridad de API pueden prevenir la manipulación de parámetros, un ataque que utiliza solicitudes de API para aprovechar errores de validación en el backend.
Esta lista no es exhaustiva, así que vale la pena consultar otros recursos, como el proyecto de seguridad de API de OWASP.
Beneficios de las pruebas de seguridad de API
Las pruebas de seguridad de API permiten detectar vulnerabilidades de forma proactiva, mejorar el cumplimiento y fortalecer la confianza. Al integrar las pruebas de seguridad en el ciclo de vida del desarrollo, las organizaciones pueden identificar y corregir vulnerabilidades antes de que lleguen a producción, reduciendo el riesgo de brechas costosas. Además, las pruebas de seguridad de API sólidas te ayudan a cumplir los requisitos normativos, proteger los datos confidenciales y generar confianza en tus aplicaciones.
5 prácticas recomendadas para las pruebas de seguridad de API
Las pruebas de seguridad son más eficaces cuando son proactivas, continuas y exhaustivas. Las siguientes prácticas recomendadas ayudan a garantizar que tu estrategia de pruebas de API aborde tanto las vulnerabilidades a nivel de código como los escenarios de amenazas del mundo real.
1. Integra las pruebas de seguridad desde el principio y de forma continua («shift left»)
La seguridad debe incorporarse al pipeline de desarrollo, no agregarse después. Al integrar herramientas de pruebas de seguridad estáticas (SAST) y dinámicas (DAST) en tus flujos de trabajo de CI/CD, los equipos pueden detectar errores de configuración, dependencias inseguras y fallas de lógica antes de lanzar las API. Este enfoque «shift left» reduce los costos de corrección, acorta los ciclos de desarrollo y garantiza que cada compilación se valide según los estándares de seguridad de la organización.
2. Prueba la lógica empresarial y las fallas de autorización
Los escáneres automatizados son excelentes para identificar vulnerabilidades técnicas, pero a menudo no detectan problemas contextuales o de lógica empresarial, como controles de acceso inadecuados, confusión de roles o escalamiento de privilegios en varios pasos. Realiza pruebas exploratorias manuales y evaluaciones basadas en escenarios para analizar cómo las API aplican la autorización y las restricciones basadas en roles.
Asignar roles de usuario a los ámbitos de acceso y verificar el aislamiento de los endpoints son pasos fundamentales para prevenir fallas de autorización a nivel de objeto (BOLA) y otros riesgos de OWASP API Top 10.
3. Simula escenarios de ataque del mundo real
Las pruebas de API deben incluir fuzzing y pruebas de penetración para simular condiciones de ataque reales. El fuzzing envía datos malformados o aleatorios a los endpoints para detectar fallas inesperadas o excepciones de seguridad, mientras que las pruebas de penetración reproducen el comportamiento de un atacante para identificar vulnerabilidades encadenadas. Estas pruebas muestran cómo se comporta una API bajo presión y verifican que los mecanismos de limitación de velocidad, autenticación y manejo de entradas puedan resistir intentos de explotación reales.
4. Valida la autenticación y la administración de sesiones
La autenticación y el manejo de sesiones están entre los componentes más atacados en los ataques a API. Las pruebas de seguridad deben verificar la solidez de la autenticación basada en tokens (por ejemplo, OAuth 2.0 y JWT), las políticas de vencimiento de sesiones y los mecanismos de revocación. También deben confirmar que las credenciales no queden expuestas en URL, registros o encabezados de respuesta, y que los ataques de repetición se mitiguen mediante valores nonce o marcas de tiempo. Una administración estricta de sesiones evita el acceso no autorizado incluso si las credenciales se ven comprometidas.
5. Monitorea continuamente y vuelve a probar después de los cambios
Las API evolucionan constantemente: las nuevas versiones, integraciones y dependencias pueden introducir nuevas vulnerabilidades. La supervisión continua y las pruebas posteriores a la implementación son esenciales para mantener la visibilidad del estado de seguridad de la API. Implementa protección de aplicaciones en tiempo de ejecución (RASP) o gateways de seguridad para API para detectar anomalías en el tráfico en vivo, y vuelve a probar después de cada cambio importante en el código o la configuración. Adoptar la mentalidad de «probar una vez y monitorear siempre» permite que la seguridad avance al ritmo del desarrollo moderno de API.
Seguridad de API y seguridad de aplicaciones
En el pasado, las pruebas de seguridad de API solían consistir en una serie de herramientas, pero dependían principalmente de procesos manuales. Los equipos de seguridad realizaban pruebas de penetración o analizaban sus API manualmente para encontrar vulnerabilidades. Después, podían compartir los problemas detectados con los equipos de ingeniería para que los corrigieran. El proceso era lento y propenso a errores, dos defectos que las empresas no deberían permitir en materia de seguridad.
Cada vez más empresas, sobre todo con el auge de DevSecOps, integran pruebas de seguridad de API en sus pipelines de desarrollo y operaciones. Como ocurre con otros procesos de seguridad, buscan adelantar las pruebas para detectar vulnerabilidades antes en el ciclo de vida del desarrollo de software y descubrir posibles problemas de seguridad cuanto antes. Cuanto antes detecten los problemas, antes podrán corregirlos, lo que reduce la probabilidad de brechas y el costo de las correcciones.
Las pruebas de seguridad de API abarcan distintos tipos de pruebas, pero el objetivo general es examinar las API y compararlas con vulnerabilidades conocidas, ya sea por prácticas de codificación inseguras o por dependencias con vulnerabilidades conocidas.
Por qué la seguridad de API es diferente de la seguridad tradicional de aplicaciones
Las API van más allá de las aplicaciones tradicionales, ya que exponen datos y funcionalidades críticos en distintos sistemas, plataformas y servicios de terceros, lo que crea una superficie de ataque más amplia y dinámica. A diferencia de las interfaces web, las API son legibles por máquinas, por lo que son objetivos prioritarios de ataques automatizados como los de fuerza bruta, fuzzing e inyección.
Las API modernas suelen coordinar varios microservicios y componentes basados en IA, lo que puede amplificar el impacto de una sola vulnerabilidad. Las fallas en la lógica de negocio, la autorización o el manejo de datos pueden propagarse por distintos sistemas y poner en riesgo modelos de IA, conjuntos de datos de entrenamiento o flujos de trabajo automatizados. Por eso, las pruebas continuas, la supervisión en tiempo real y la detección de amenazas mejorada con IA son esenciales para mantener la integridad de las API y evitar su explotación en entornos de aplicaciones inteligentes que evolucionan rápidamente.
El estado de la seguridad de API
¿Qué tienen en común SpaceX Inc. y Sundar Pichai, director ejecutivo de Alphabet? Junto con otras 200 millones de personas, sus datos fueron recopilados y vendidos como parte de una filtración masiva de datos de la red social Twitter. Ahora, Twitter enfrenta una investigación del regulador de privacidad de Irlanda y se ha convertido en el caso más reciente de seguridad de API. No son los únicos: miembros del Senado y la Cámara de Representantes de EE. UU., junto con otras 170,000 personas, también se vieron afectados por el reciente hackeo de DC Health Link.
A pesar de la magnitud de estas filtraciones, los problemas de seguridad de API son comunes, y las pruebas de seguridad de API parecen ser un punto débil en toda la industria. Una investigación de Salt Security revela algunos resultados preocupantes:
El 94 % de las empresas ha tenido problemas de seguridad en sus API de producción.
El 47 % de las empresas ha encontrado vulnerabilidades en sus API de producción.
El tráfico de ataques maliciosos a API creció un 117 % durante el último año (de julio de 2021 a julio de 2022): pasó de un promedio de 12.22 millones de llamadas maliciosas al mes a 26.46 millones.
Peor aún, casi una de cada cinco empresas ha sufrido una brecha de datos debido a pruebas y prácticas deficientes de seguridad de API.
Las empresas deben replantearse la seguridad de API desde sus fundamentos hasta las mejores prácticas. La solución de seguridad de aplicaciones de Snyk puede ayudarte a probar tus API con análisis de vulnerabilidades y monitoreo continuo para que tengas tranquilidad.
Herramientas y soluciones de Snyk para pruebas de seguridad de API
Una de las principales razones por las que aumentan las fallas de seguridad de API, pese al amplio reconocimiento del problema, es que muchas empresas tienen dificultades para identificar qué equipos son responsables de sus API. Como las API son fundamentales y suelen estar en la intersección de numerosos equipos, atraviesan ciclos de iteración rápida a medida que evolucionan las formas en que estos equipos las usan.
Como resultado, las API pueden seguir siendo inseguras a pesar de las buenas intenciones de una empresa o un equipo. Las empresas con visión de futuro combaten esta tendencia al dar a los desarrolladores la responsabilidad de la seguridad de las aplicaciones. Un enfoque centrado en los desarrolladores, complementado con herramientas y orientación diseñadas para ellos, es esencial para crear API más seguras.
En Snyk, creemos en crear herramientas que ayuden a las empresas a empoderar a los desarrolladores y en ayudar a esos desarrolladores a aprovecharlas al máximo. Con Snyk, los desarrolladores pueden adaptar las funciones de automatización de seguridad a sus flujos de trabajo específicos y mantener la coherencia en:
El código fuente mediante Snyk Code.
Las configuraciones de seguridad mediante Snyk IaC.
Los problemas de seguridad de los paquetes mediante la API de Snyk.
Las aplicaciones en ejecución mediante DAST.
Para obtener más información sobre la visión de Snyk para la seguridad de API y las ventajas de usar la plataforma Snyk, consulta la extensibilidad y la API de Snyk.
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Snyk analiza tu código para detectar problemas de calidad y seguridad, y te ofrece recomendaciones para corregirlos directamente en tu IDE.