Celebramos el Mes de la Herencia de los Asiático-Americanos y de las Islas del Pacífico
Snyk Team
27 de mayo de 2022
0 minutos de lecturaEn honor al Mes de la Herencia de los Asiático-Americanos y de las Islas del Pacífico, conversamos con Sarah Gibb y Dipti Salopek para conocer sus culturas y raíces familiares, y descubrir cómo su herencia influye en ellas tanto a nivel profesional como personal.
Sarah Gibb, representante de desarrollo de ventas, Denver, Colorado

Tengo una herencia mixta: mi papá proviene de una cultura occidental y mi mamá es taiwanesa. Cuando pienso en mi experiencia como asiático-estadounidense, siento que gran parte de mi identidad personal está ligada a tener raíces diversas.
Cuando mi mamá era niña, ella y su familia emigraron de Taiwán a Estados Unidos. Como muchas otras personas inmigrantes, mi mamá creció en Estados Unidos con la idea de que debía integrarse o asimilarse: no destacar, aprender a hablar bien inglés y salir adelante por su cuenta. Esos eran los pasos que sus padres imaginaban para que ella y sus hermanos tuvieran éxito aquí. Fuera de su casa y de la tienda asiática que su familia tenía y administraba, había pocos espacios que la conectaran con su herencia. La idea de integrarse implicó dejar de cultivar algunos aspectos de su identidad asiática.
Mi mamá y yo hemos conversado muchas veces sobre cómo le habría gustado tener más elementos de nuestra cultura para transmitírmelos a mí y a mi hermano. La principal forma en que celebrábamos nuestra herencia al crecer era a través de la comida, porque mi amah (abuela) era una cocinera increíble. La comida es uno de los aspectos de mis raíces asiáticas que mejor conozco. Un elemento central era el desayuno tradicional chino que mi familia comía todos los domingos. Cuando vivíamos en St. Louis, íbamos a un restaurante de dim sum increíble, pero después de mudarnos a Montana, decidimos preparar por nuestra cuenta un tazón de congee con distintos acompañamientos. Compartir lo que sé con quienes me rodean a través de la comida es una de mis cosas favoritas.
Otros aspectos de mi herencia son mucho más difusos. Salvo algunas frases básicas, no puedo hablar mandarín ni ningún dialecto taiwanés. No crecí celebrando muchas tradiciones, aparte del Año Nuevo Lunar, y no recuerdo gran parte de la rica historia de Taiwán. Al crecer, esto me hacía sentir que apenas tenía un pie en cada una de mis culturas y que me identificaba más con la cultura que era minoritaria en el lugar donde estaba. Crecí principalmente en Billings, Montana, donde mis raíces asiáticas eran mucho más visibles por la falta de otras personas como yo. Cuando estudié en Taiwán, sentí lo contrario: las personas asiáticas eran mayoría.
A medida que crezco, me avergüenza menos que muchos aspectos de mi herencia taiwanesa sean algo que debo aprender y no algo que haya heredado. Mi cultura es rica y, en nombre de mi mamá y de mí, busco activamente oportunidades para aprender más. Hace poco empecé a trabajar en Snyk y me uní al grupo de recursos para empleados (SRG) Asian@Snyk. Asia es enorme y, a través del grupo, he conocido muchas historias y perspectivas nuevas. Para quienes, como yo, se han sentido desconectados de su cultura durante un tiempo, los SRG son una excelente manera de aprender más sobre uno mismo y otras culturas.
Mi consejo para reconectar con tu herencia de los asiático-americanos y de las islas del Pacífico es consumir películas u otros contenidos que representen a personas asiáticas. Recuerdo que eso marcó una gran diferencia para mí. La representación de distintas etnias, orientaciones sexuales e identidades de género es fundamental. Hasta el día de hoy, me resulta inspirador y reconfortante ver a otras personas representar experiencias y sentimientos que yo no sabía cómo expresar. Aprovecho para recomendar sin pudor ‘Everything, Everywhere, All the Time’ y ‘PEN15’, que, lo admito, me hicieron llorar a mares.
Dipti Salopek, vicepresidenta de Aprendizaje y Crecimiento, Nueva York

Crecí en Mumbai, India, en una familia matriarcal donde las mujeres eran quienes más contribuían económicamente y dirigían sus carreras. Hoy en día esto es poco común, pero en aquella época era prácticamente inaudito. Mi abuela, que se graduó de la facultad de Medicina en 1942, fue una de las primeras doctoras de India; un logro _increíble_ en un país donde la mayoría de las personas no tenía acceso a la educación. Mi papá, también médico, cursó la carrera de Medicina durante la guerra indo-pakistaní de los años 60 y estudiaba para sus exámenes bajo una farola en una playa cercana, debido a las restricciones de apagón durante la guerra. Me siento muy afortunada de haber crecido en un entorno donde mi principal referencia era que no había barreras. De niña, crecí creyendo que todo era posible.
Pasé mis años de formación en un internado internacional y multicultural, una experiencia que moldeó profundamente la visión internacional con la que me identifico hoy. A los 18 años, entre los nervios y las ganas de aventura, me animé a mudarme al Reino Unido para estudiar en la universidad. A veces aterradores y a veces emocionantes, mis años en Londres fueron de los mejores de mi vida. Siempre recuerdo con cariño esa primera aventura de inmersión cultural.
Después de varios años en el Reino Unido, emigré a Estados Unidos para embarcarme en otra aventura. Aunque mudarme a distintos países fue todo un desafío, siempre me ha encantado descubrir la amabilidad y la apertura de personas desconocidas que me dieron la bienvenida a sus vidas.
A pesar de todo, mis raíces y mi herencia siguen siendo una parte fundamental de mí. Mi herencia india ha influido profundamente en los valores por los que me rijo y en la perspectiva desde la que construyo relaciones. La cultura india se caracteriza por su calidez y por ofrecer la amistad con generosidad y naturalidad. Siempre agradezco que mis raíces indias me hayan dado este aspecto de mi personalidad.
Mi experiencia internacional en tres continentes me ha permitido apreciar profundamente la belleza y la fortaleza de la diversidad. En mi carrera, busco deliberadamente empresas que reflejen y celebren la diversidad cultural. Snyk es realmente especial en ese sentido y siempre estaré agradecida de formar parte de esta increíble empresa. También me enorgullece formar parte de nuestro grupo de recursos para empleados (SRG) Asian@Snyk. Asian@Snyk celebra la cultura y la herencia asiáticas y crea un sentido de pertenencia para sus integrantes en toda la empresa. Asia es una región sumamente diversa, con muchas historias, culturas y lenguas por reconocer, y Asian@Snyk ayuda a comprenderlas mejor y a celebrarlas.
Celebro el Mes de la Herencia de los Asiático-Americanos y de las Islas del Pacífico, y me siento muy afortunada de tener raíces indias. Pero, sobre todo, he aprendido que la combinación de distintas culturas saca lo mejor de todos: una mente y un espíritu más abiertos, curiosidad y disposición para aprender, y generosidad para ofrecer amistad.
