Mejores prácticas para un análisis eficaz de la superficie de ataque
18 de julio de 2023
0 minutos de lecturaLa superficie de ataque de una aplicación es el conjunto de puntos en los que podría ser vulnerable a actores maliciosos. Está formada por todas las vías de entrada y salida de la aplicación. Identificar las vulnerabilidades es fundamental para mitigar las amenazas, porque cualquier punto de acceso puede ser una posible puerta de entrada para un ataque.
El análisis de la superficie de ataque, que es fundamental para esta estrategia de mitigación, consiste en identificar y evaluar las posibles vulnerabilidades y riesgos de un sistema de software o una red.
Al realizar un análisis de la superficie de ataque, debemos tener en cuenta los distintos componentes, interfaces y vías de comunicación que los actores maliciosos podrían usar para acceder a un sistema o atacarlo. Algunos aspectos esenciales son:
Evaluar las posibles vulnerabilidades
Identificar los vectores de ataque
Priorizar los riesgos
Implementar medidas de mitigación
Monitoreo continuo
Apoyo de la comunidad
Cumplimiento de licencias
Seguridad de la cadena de suministro
Una estrategia de análisis exhaustiva es necesaria para asegurarnos de no pasar por alto ningún aspecto de la postura de seguridad de un sistema. En este artículo repasamos varias prácticas recomendadas que podemos implementar para que el análisis de la superficie de ataque sea más eficaz.
Prácticas recomendadas para analizar la superficie de ataque
En esta sección exploraremos las prácticas recomendadas para analizar la superficie de ataque. Pero primero, repasemos cómo realizar este análisis.
Cómo realizar un análisis de la superficie de ataque
El proceso de análisis consta de dos pasos principales:
Mapear las superficies de ataque.
Clasificar la gravedad de las posibles brechas.
Veamos cada paso con más detalle.
Mapear las superficies de ataque
Mapear las superficies de ataque implica examinar los distintos puntos de interacción con una aplicación. Esto incluye las API, las bases de datos, los formularios de entrada de datos, las herramientas de autenticación y otros servicios posibles. También debemos determinar los vectores de ataque, es decir, los métodos o las vías que un actor malicioso puede usar para introducir malware, ransomware y virus en el sistema. Los vectores de ataque pueden incluir archivos adjuntos en correos electrónicos, ventanas emergentes o mensajes instantáneos.
Las vulnerabilidades suelen surgir de la necesidad de abrir vías de interacción entre las aplicaciones y los usuarios, las fuentes de datos y otras aplicaciones. Estas vías se vuelven más complejas cuando se utilizan microservicios, código abierto y componentes de terceros. Estos componentes se comunican mediante API u otros canales, lo que aumenta la cantidad de puntos de acceso. Sin una autenticación adecuada, estos puntos de entrada y salida representan una parte considerable de nuestra superficie de ataque.
La incorporación de componentes de código abierto debe hacerse con el debido cuidado. No des por sentado que un componente es seguro. Investiga cada componente para confirmar que no tenga vulnerabilidades. Validar que el código abierto provenga de una fuente confiable es otra medida de mitigación acertada. Recuerda que cualquier vulnerabilidad en estos componentes pasa a formar parte de la superficie de ataque de la aplicación.
Podemos dividir el proceso de mapeo en varias categorías, como bases de datos, redes y aplicaciones. Una vez que identifiquemos las vulnerabilidades en estas áreas, debemos confirmar si se puede acceder a los componentes desde Internet u otras fuentes externas. Aunque muchos componentes no están expuestos externamente, es posible acceder a ellos desde una fuente externa si se vulnera el acceso.
Tradicionalmente, el mapeo y el análisis de la superficie de ataque se dejaban para el final del ciclo de desarrollo. Sin embargo, incorporar el análisis de la superficie de ataque al flujo de trabajo de DevOps permite identificar los puntos de ataque en cuanto se introducen. Podemos revisar la arquitectura de una aplicación y crear un desglose detallado de las distintas superficies de ataque.
Clasificar la gravedad de los ataques
Una vez identificadas las superficies de ataque de una aplicación, debemos clasificar la gravedad de las amenazas. Esta clasificación se basa en la probabilidad de explotación y la gravedad de sus posibles consecuencias. Podemos clasificarlas según aspectos como el acceso a datos sensibles y la exposición, sobre todo en el caso de las aplicaciones disponibles públicamente.
La sensibilidad de los datos es un factor que influye en la clasificación de la gravedad. La divulgación pública de datos muy sensibles —como números de tarjetas de crédito e información financiera o de salud— tendría consecuencias perjudiciales. Puede que otros datos no sean tan sensibles, pero aun así deben mantenerse confidenciales. La categoría menos sensible es la información disponible públicamente, que incluye todo lo que la organización está dispuesta a divulgar.
Las evaluaciones de gravedad también tienen en cuenta los controles de acceso que protegen los sistemas contra virus maliciosos o ransomware. Cuanto más sólidos sean los controles de seguridad, menor será la vulnerabilidad ante los ataques.
Los sistemas expuestos al exterior son los más vulnerables, por lo que es fundamental ampliar el análisis para incluir estas aplicaciones. Si no las proteges adecuadamente, los actores maliciosos pueden vulnerar la capa externa y desplazarse libremente por el sistema. Una vez dentro, pueden encontrar puntos de implementación para los vectores de ataque con mucha más facilidad.
Modelado de amenazas
El modelado de amenazas es un excelente punto de partida para clasificar y analizar la gravedad de los ataques, ya que permite determinar la prioridad de cada amenaza ponderando varios factores, como la probabilidad de un ataque y las posibles pérdidas si tiene éxito.
El modelado de amenazas comienza por analizar los activos desde la perspectiva del atacante. Al evaluar la probabilidad de que actores maliciosos apunten a un punto de ataque determinado, podemos identificar posibles puntos y vectores de ataque y responder en consecuencia.
El modelado de amenazas define tres factores clave para ayudar a priorizar las vulnerabilidades que deben abordarse primero:
Las vulnerabilidades más graves
Las amenazas más probables
Las estrategias y posibilidades de mitigación
Tener en cuenta estos factores nos permite equilibrar la facilidad para mitigar una amenaza con el peligro que representan los posibles vectores de ataque. Este proceso ayuda a determinar si conviene resolver primero los problemas rápidos y fáciles de corregir o enfocarse en las amenazas de mayor riesgo, que tardan más en resolverse. Tomar decisiones equilibradas es clave para establecer prioridades, y el modelado de amenazas es clave para tomar decisiones equilibradas.
Implementar el análisis de vulnerabilidades
Un escáner de vulnerabilidades es una herramienta de prueba que analiza código, redes, configuraciones y más para detectar posibles vulnerabilidades. Usar un escáner de vulnerabilidades durante todo el ciclo de desarrollo permite identificar automáticamente y corregir con mayor facilidad las vulnerabilidades antes de que se confirmen. Además, ayuda a proteger la cadena de suministro de software, ya que podemos analizar código y paquetes de código abierto para detectar vulnerabilidades.
Las capacidades de Snyk para el análisis de vulnerabilidades nos permiten analizar redes y aplicaciones de código abierto para detectar vulnerabilidades. Luego, herramientas como Snyk Code y Snyk Open Source permiten incorporar el análisis de vulnerabilidades a nuestros pipelines de desarrollo, analizando el código mientras se escribe.
La incorporación del análisis de vulnerabilidades promueve un enfoque de seguridad shift-left y nos ayuda a reducir la superficie de ataque.
Otras prácticas recomendadas para analizar la superficie de ataque
Además de implementar el análisis de vulnerabilidades y seguir los pasos descritos anteriormente para analizar la superficie de ataque, podemos adoptar otras prácticas recomendadas para mantener seguras nuestras aplicaciones.
Usar categorías como marco para mapear las superficies de ataque
Dividir el proceso de mapeo en categorías, como red, base de datos o API, facilita el análisis. Estas categorías proporcionan un marco para examinar la superficie de ataque y son útiles para estructurar su descubrimiento.
Aunque es posible hacerlo manualmente, las herramientas de análisis automatizado, como las de Snyk, pueden analizar el entorno e identificar posibles puntos o vectores de ataque. Además, estas herramientas detectan debilidades que hacen que esos puntos o vectores sean más vulnerables.
Convertir el descubrimiento de la superficie de ataque en un proceso continuo
Como el sistema cambia y se agregan componentes y capacidades continuamente, debes descubrir de forma constante la superficie de ataque para mantenerlo seguro.
El descubrimiento de la superficie de ataque debe ser un proceso continuo para anticiparse a las posibles amenazas y vulnerabilidades. Estas son algunas maneras de lograrlo:
Evaluaciones periódicas de vulnerabilidades: Realiza evaluaciones periódicas de vulnerabilidades en tus sistemas y aplicaciones. Esto te ayudará a identificar y abordar posibles vulnerabilidades antes de que alguien pueda explotarlas.
Pruebas de penetración: Realiza pruebas de penetración periódicas para simular ataques del mundo real e identificar posibles debilidades de seguridad en tus sistemas y aplicaciones.
Monitoreo continuo: Implementa el monitoreo continuo de tus sistemas y aplicaciones para detectar posibles amenazas de seguridad en tiempo real.
Capacitación de los empleados: Capacita periódicamente a tus empleados sobre las prácticas recomendadas de ciberseguridad, como identificar posibles superficies de ataque y reportar actividades sospechosas.
Mantente al día con las tendencias del sector: Mantente al día con las últimas tendencias y novedades en ciberseguridad, incluidos los nuevos métodos de ataque y las vulnerabilidades.
Protege tu cadena de suministro
La seguridad de la cadena de suministro suele pasarse por alto, pero es importante. Proteger tu cadena de suministro implica estar alerta ante las vulnerabilidades que pueden surgir de las alianzas con otras organizaciones, como distribuidores o proveedores. Por ejemplo, los actores maliciosos pueden insertar vulnerabilidades en código alojado en repositorios públicos de software, lo que aumenta la superficie de ataque de cualquier organización que lo utilice.
Participa en la comunidad de ciberseguridad
Participar en la comunidad de ciberseguridad puede ser una forma útil de obtener información sobre las tendencias de seguridad y los posibles riesgos. Organizaciones como OWASP, OpenSSF, SANS Institute e ISC2 promueven el intercambio de información entre organizaciones y pueden alertar sobre problemas emergentes o estrategias de hacking.
Asegurar el cumplimiento de las licencias
Asegurarte de cumplir con las licencias también puede reducir la superficie de ataque. Cumplir con una licencia significa implementar el software de acuerdo con sus términos. Si cumples con la licencia, el parche de seguridad enviado por el licenciante corregirá las vulnerabilidades. Sin embargo, si el producto no se implementa de acuerdo con la licencia, es posible que los parches no se apliquen correctamente.
Además, las aplicaciones de código abierto pueden usar otras aplicaciones que requieren licencias. Se espera que obtengas tus propias licencias para esas aplicaciones; no hacerlo implica arriesgarte tanto a vulnerabilidades de seguridad como a posibles litigios.
Análisis de la superficie de ataque con Snyk
Con la continua expansión de la digitalización y la implementación de servicios en la nube, las organizaciones de TI se enfrentan al desafío de proteger una superficie de ataque cada vez mayor. Identificar la superficie de ataque de una organización se ha convertido en una tarea ardua, incluso antes de empezar a mitigar las vulnerabilidades. Los puntos y vectores de ataque no dejan de aumentar, y los actores maliciosos explotan las vulnerabilidades con más frecuencia y creatividad que nunca.
Proteger la superficie de ataque requiere analizar continuamente toda la infraestructura. Los mejores sistemas de análisis están automatizados e incorporan inteligencia artificial y aprendizaje automático, además de aprovechar los conocimientos de la comunidad de TI para convertirlos en acciones.
Snyk permite que los desarrolladores incorporen prácticas recomendadas para proteger la superficie de ataque mediante la detección de problemas en dependencias de terceros dentro de componentes de código abierto. Explora los recursos de Snyk y mira una demostración en vivo para conocer más sobre sus potentes capacidades.
A los desarrolladores les encanta. Los equipos de seguridad confían en él.
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