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Cómo priorizar las vulnerabilidades según el riesgo

Escrito por
optimizing prioritization

19 de noviembre de 2024

0 minutos de lectura

En la gestión de vulnerabilidades, muchos equipos de seguridad optan por una estrategia sencilla que consiste en llevar la cuenta de las vulnerabilidades. Contarlas produce una métrica directa que se puede monitorear y reportar, lo que facilita comparar la postura de seguridad de una organización con la de sus pares o con los parámetros de referencia del sector. También es útil para fines de cumplimiento, ya que algunas normas exigen reportar la cantidad de vulnerabilidades detectadas.

Pero ahí terminan las ventajas. Contar vulnerabilidades tiene limitaciones que lo hacen poco adecuado para evaluar el riesgo de ciberseguridad. Por un lado, puede generar una falsa sensación de seguridad (o de urgencia). Una gran cantidad de vulnerabilidades no necesariamente implica un alto nivel de riesgo si son difíciles de explotar o tienen una gravedad baja. A la inversa, una cifra baja no equivale a un riesgo bajo si son fáciles de explotar o tienen una gravedad alta.

Otras dificultades de contar vulnerabilidades, como las vulnerabilidades superpuestas, hacen que sea difícil determinar con precisión la cantidad total. Además, es posible que algunas vulnerabilidades aún no se hayan descubierto o reportado, lo que impide comprender realmente los riesgos de seguridad que podría enfrentar una organización.

Los equipos de seguridad de aplicaciones (AppSec) no deberían depender únicamente de contar vulnerabilidades para proteger sus empresas. En cambio, deben aprender a usar un enfoque conocido como priorización basada en riesgos, que evalúa el riesgo real que representa cada vulnerabilidad. En esta guía, explicaremos las ventajas de la priorización basada en riesgos y te mostraremos cómo implementarla en tu organización.

Por qué la priorización basada en riesgos es necesaria para gestionar vulnerabilidades de forma eficaz

La priorización basada en riesgos resuelve las deficiencias del conteo tradicional de vulnerabilidades porque se centra en evaluar, clasificar y abordar las vulnerabilidades según el riesgo que representan, en lugar de sumar todas las amenazas potenciales, algunas de las cuales podrían no ser inmediatas ni significativas. Considera factores como la posibilidad de explotación, el impacto en el negocio y la sensibilidad de los datos, para que los equipos de AppSec puedan dirigir sus recursos limitados a contrarrestar las amenazas que causarían más daño.

Además, el método de priorización basada en riesgos reduce la fatiga por alertas. Monitorear todas las vulnerabilidades suele inundar a los equipos de seguridad con una avalancha de alertas, lo que a menudo hace que se ignoren o pasen por alto advertencias importantes. La priorización basada en riesgos resuelve este problema al permitir que los equipos de seguridad se concentren en las amenazas de mayor riesgo.

Otra ventaja de la priorización basada en riesgos es que fomenta una mayor colaboración entre equipos al crear un entendimiento común del riesgo. Cuando todas las partes interesadas, incluidos los equipos de AppSec y desarrollo, comprenden claramente las posibles consecuencias de las vulnerabilidades, pueden ponerse de acuerdo sobre cómo abordar de manera eficaz los problemas más críticos.

Pasos clave para implementar la priorización basada en riesgos

Puedes mejorar la postura de ciberseguridad de tu organización si adoptas un enfoque de priorización basada en riesgos en siete pasos sencillos:

  1. Obtén una visibilidad integral

  2. Incorpora el contexto del negocio

  3. Analiza los resultados de las pruebas de seguridad

  4. Evalúa las señales de riesgo en tiempo de ejecución

  5. Desarrolla un modelo de puntuación de riesgos

  6. Establece criterios de priorización

  7. Perfecciona continuamente el enfoque

1. Obtén una visibilidad integral

Para localizar vulnerabilidades, debes saber dónde podrían existir. Por eso, el primer paso es obtener una visión clara del entorno de tus aplicaciones. Para lograrlo, enumera todas las aplicaciones que usa tu organización y detalla los componentes de software de cada una, como bibliotecas de código abierto, herramientas de terceros y API. Así tendrás mayor visibilidad de dónde pueden aparecer u ocultarse las vulnerabilidades. Por último, comprende cómo interactúan los distintos componentes de tu sistema para evaluar mejor el alcance de los riesgos potenciales.

2. Incorpora el contexto del negocio

Aunque ninguna vulnerabilidad es deseable, no todas representan el mismo nivel de riesgo. Priorizar los riesgos implica identificar qué aplicaciones son más esenciales para las operaciones de tu negocio. Cuanto más crítica sea una aplicación para las funciones principales del negocio y la generación de ingresos, más atención merece. Evalúa el posible tiempo de inactividad, las pérdidas financieras o el daño a la reputación en el peor de los casos. Da prioridad a las vulnerabilidades que amenacen aplicaciones que manejan datos confidenciales (por ejemplo, registros financieros de clientes e información de identificación personal [PII]) y a las que tienen acceso amplio a tus sistemas.

3. Analiza los resultados de las pruebas de seguridad

Ahora estás listo para realizar pruebas de seguridad de aplicaciones (AST). Aprovecha herramientas de AST como las pruebas estáticas de seguridad de aplicaciones (SAST) y las pruebas dinámicas de seguridad de aplicaciones (DAST) para conocer las posibles vulnerabilidades y luego combina los resultados para obtener una visión integral de tu postura de seguridad. Como el objetivo no es contar vulnerabilidades, debes identificar aquellas que tengan más probabilidades de ser explotadas o de causar daños importantes a tu negocio.

4. Evalúa las señales de riesgo en tiempo de ejecución

No puedes determinar el riesgo simplemente consultando una lista de tus aplicaciones en una hoja de cálculo: debes ejecutarlas en entornos reales y comprobar si hay anomalías o comportamientos inesperados. Analiza con qué frecuencia se usan las distintas partes del sistema y qué componentes están expuestos a amenazas externas, para que puedas concentrarte en las vulnerabilidades con la mayor superficie de ataque. Acostúmbrate a recopilar datos actualizados de inteligencia de amenazas sobre las vulnerabilidades que los atacantes están explotando activamente e incorpora esa información en tus evaluaciones.

5. Desarrolla un modelo de puntuación de riesgos

Desarrolla un modelo de puntuación para estandarizar la evaluación de vulnerabilidades. Reúne todos los datos que recopilaste sobre visibilidad de las aplicaciones, contexto del negocio, resultados de las pruebas de seguridad y señales en tiempo de ejecución. Luego, asigna un peso a cada factor según su importancia. Después, crea un sistema de puntuación que asigne un valor numérico a cada vulnerabilidad según su riesgo, para que puedas compararlas y priorizarlas de manera uniforme.

6. Establece criterios de priorización

Después de asignar una puntuación a las vulnerabilidades, tendrás que establecer reglas para determinar cuáles requieren atención inmediata. Para ello, define umbrales o límites de riesgo que indiquen qué se considera riesgo alto, medio y bajo. Asegúrate de tener en cuenta el tiempo y los recursos disponibles para corregir las vulnerabilidades. Tu equipo de desarrollo se encargará de implementar las correcciones, así que dale instrucciones claras para priorizar las tareas de remediación. Esto incluye proporcionarle información y contexto sobre los riesgos, para que pueda abordar primero los problemas más críticos.

7. Perfecciona continuamente el enfoque

La priorización basada en riesgos exige agilidad y flexibilidad a medida que evolucionan las amenazas y cambian las prioridades de tu organización. Revisa tu modelo de riesgos cada trimestre para determinar si sigue ofreciendo los resultados deseados en la gestión de riesgos. Pide comentarios a integrantes de distintos departamentos sobre lo que funciona y lo que se debería ajustar, y haz los cambios necesarios.

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