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7 mejores prácticas para probar la recuperación ante desastres

Escrito por
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23 de septiembre de 2022

0 minutos de lectura

Muchas organizaciones comprenden la importancia de implementar un plan de recuperación ante desastres para protegerse contra la pérdida de datos o la destrucción de la infraestructura de TI. Un plan bien diseñado define los procesos y procedimientos que se deben seguir en caso de desastre.

Sin embargo, con demasiada frecuencia damos por sentado que nuestros planes de recuperación son eficaces sin haberlos probado a fondo, o incluso sin haberlos probado. Para medir su eficacia y solidez, y determinar si realmente podemos ejecutarlos, debemos probarlos exhaustivamente.

¿Qué son las pruebas de recuperación ante desastres?

Las pruebas de recuperación ante desastres consisten en evaluar continuamente el plan de recuperación ante desastres de una organización. Su propósito es detectar y corregir fallas en el plan que puedan obstaculizar la capacidad de la organización para restablecer sus operaciones, datos y aplicaciones después de un desastre.


7 mejores prácticas para probar la recuperación ante desastres

El valor de las pruebas de recuperación ante desastres está en la retroalimentación que ofrecen, lo que nos permite modificar los planes para cumplir mejor nuestros objetivos de recuperación. Nos dan la confianza de que nuestros planes de recuperación ante desastres pueden garantizar la restauración de las operaciones durante un desastre o después de este.

Sin embargo, no lograremos tener suficiente confianza si no adoptamos un enfoque integral que abarque cada componente de las pruebas. Veamos algunas mejores prácticas para probar la recuperación ante desastres y asegurarnos de cubrir todos los aspectos.

  1. Prueba distintos escenarios

  2. Realiza pruebas con regularidad

  3. Documenta todo

  4. Mantén a todos al día

  5. Define métricas

  6. Evalúa los resultados

  7. Prueba tu plan de recuperación ante desastres

1. Prueba distintos escenarios

Un plan de recuperación ante desastres debe contemplar muchos escenarios. Por eso, es fundamental probar tantos escenarios distintos como sea posible. Estos pueden incluir fallas de equipos, malware o ataques de ransomware, errores humanos costosos, desastres naturales o pérdida de personal.

2. Realiza pruebas con regularidad

Los sistemas de TI son dinámicos. Una prueba exitosa no garantiza que la siguiente también lo sea. Por eso, es fundamental realizar pruebas de recuperación ante desastres con regularidad para mantenerse al ritmo de las actualizaciones y la evolución de los sistemas.

La frecuencia de las pruebas variará según la organización, en función de los requisitos del negocio, las necesidades de los clientes y el tiempo y los recursos disponibles. Por ejemplo, se pueden realizar pruebas más pequeñas durante todo el año y una prueba integral una o dos veces al año. También es fundamental definir y cumplir un calendario de pruebas que se mantenga alineado con las necesidades del negocio.

3. Documenta todo

Documenta todos los aspectos de las pruebas: desde el plan inicial hasta la metodología utilizada y los resultados detallados. Estos registros deben incluir los éxitos, las fallas, las marcas de tiempo y los cambios imprevistos realizados durante las pruebas. Además, debemos detallar qué hicimos bien y en qué aspectos nos quedamos cortos, como referencia para futuras pruebas.

Podemos usar estos datos para evaluar y mejorar la solidez del proceso de recuperación ante desastres. Además, estos informes ayudan a garantizar que el personal nuevo que participe en la recuperación ante desastres tenga acceso a una cronología detallada de los cambios y la evolución de los procedimientos.

4. Mantén a todos al día

Debemos asegurarnos de que todo el personal y las partes interesadas comprendan los procesos a fondo. Deben estar al tanto de cualquier cambio que afecte el plan de recuperación ante desastres, incluidos los cambios en los procesos de prueba, y recibir todos los informes y documentos actualizados relacionados con el plan.

5. Define métricas

Sin métricas de recuperación ante desastres, no podemos evaluar con precisión los éxitos o las fallas de nuestros planes. Definir estas métricas nos ayuda a establecer objetivos concretos para distintas áreas del negocio y a entender con precisión cómo resiste cada operación ante un desastre.

Aunque cada organización necesitará métricas distintas, hay dos objetivos principales que debemos incluir. El objetivo de tiempo de recuperación (RTO) es el tiempo máximo que un servicio puede permanecer fuera de línea. El objetivo de punto de recuperación (RPO) determina con qué frecuencia debemos respaldar nuestros sistemas para evitar la pérdida de datos. Para establecer esta métrica, podemos evaluar cuánto tiempo pueden quedar desactualizados los datos antes de que recuperarlos resulte demasiado costoso o requiera demasiados recursos.

6. Evalúa los resultados

Por último, debemos realizar una evaluación de riesgos a partir de los resultados de las pruebas. Las pruebas de recuperación ante desastres revelan factores de riesgo en nuestro plan que amenazan el funcionamiento o la reputación del negocio. Además, la evaluación de riesgos nos permite analizar y valorar los riesgos detectados para formular un plan de mitigación.

7. Prueba tu plan de recuperación ante desastres

Aunque crear un plan de recuperación ante desastres es fundamental, no sirve de nada si no probamos su eficacia. Este plan permite que una organización siga funcionando durante un desastre o después de este, por lo que no puede permanecer estático. Realizar pruebas frecuentes y bien documentadas nos ayuda a identificar brechas en el plan de recuperación ante desastres para adaptarlo y perfeccionarlo antes de que ocurra un desastre.

La eficacia de un plan de recuperación ante desastres depende de qué tan exhaustivo sea. Es fundamental probarlo con regularidad para garantizar que evolucione junto con los cambios del negocio. Considera las pruebas no como un evento único, sino como un ciclo: probar, actualizar y volver a probar. Cuanto más probemos nuestro plan de recuperación ante desastres, más seguros estaremos de que será confiable y eficaz a largo plazo.

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