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¿Qué es la debida diligencia técnica (TDD)?
La debida diligencia técnica (TDD) es un análisis exhaustivo del estado de una empresa desde una perspectiva técnica, que incluye sus productos, infraestructura y arquitectura técnica, hoja de ruta del producto, servicios, prácticas y personal de TI. El proceso de TDD suele llevarse a cabo antes de eventos corporativos importantes, como fusiones y adquisiciones (M&A) u ofertas públicas iniciales (IPO). Por lo general, el inversionista inicia la TDD, pero una empresa puede iniciarla por su cuenta antes de buscar fondos o inversiones. La TDD puede estar a cargo del equipo interno del inversionista o de la empresa, o de una agencia externa especializada en diligencia debida.
¿Por qué es importante la debida diligencia técnica?
Los inversionistas y compradores usan la TDD para obtener respuestas a las preguntas que puedan tener antes de cerrar el trato. Entre ellas, pueden estar:
¿Qué valor aporta tu empresa?
¿Cuál es el valor real de la empresa?
¿La empresa cuenta con los recursos necesarios para cumplir las promesas que hizo?
Los inversionistas y compradores se apoyan en la TDD para determinar si vale la pena invertir en tu empresa. Para prepararse, tu empresa puede realizar una TDD preliminar con anticipación, que incluya una evaluación interna, auditorías, debida diligencia legal (LDD) y capacitación de los empleados. Esto puede ayudar a:
Identificar tus fortalezas, debilidades y posibles áreas de mejora.
Evitar problemas legales al recopilar y organizar la documentación de la empresa.
Preparar a los empleados para las entrevistas con inversionistas.
Identificar los cuellos de botella que podrían afectar el trato.
¿Cuáles son las etapas de la debida diligencia técnica?
Antes de iniciar oficialmente el proceso de TDD, las organizaciones deben estar preparadas para actuar con franqueza y total transparencia durante todo el proceso. La planificación de la TDD suele comenzar cuando los inversionistas o socios comerciales establecen una relación de confianza y firman una carta de intención.
Revisemos las seis etapas de la TDD.
En esta etapa inicial, el desarrollador del producto o el proveedor externo a cargo de la TDD realiza una revisión del código. Esta revisión incluye la búsqueda de errores e imprecisiones, así como el análisis del estilo general de programación. En esencia, es una verificación técnica del producto que permite dar seguimiento a la entrega de sus funciones y a su progreso.
2. Inicio o planificación
Esta etapa inicial de la TDD se centra más en los aspectos comerciales y de marca del producto. En ella, las partes involucradas comparten los requisitos y los pasos detallados del proceso, y definen un cronograma. El objetivo de esta reunión inicial es asegurar que todos tengan una idea clara de la visión del producto, su propuesta de valor para los clientes y su potencial de crecimiento en el mercado. En esta etapa, los inversionistas se centran más en la estrategia comercial, así como en la singularidad de la tecnología y el conocimiento del mercado.
3. Documentación e investigación
El proceso de TDD requiere documentación técnica completa y coherente. Debe incluir todos los detalles relacionados con la arquitectura, los procesos, la infraestructura, las copias de seguridad y la recuperación, las integraciones, los servidores, los frameworks, la supervisión y cualquier otra solución tecnológica esencial que deba documentarse. Los analistas realizan la debida diligencia revisando la documentación del producto. Cuanta más información documentada sobre el producto haya disponible, mejor será el análisis de debida diligencia.
4. Reunión de debida diligencia técnica
Los inversionistas organizan reuniones en vivo con el equipo de desarrollo para analizar en tiempo real distintos componentes de software del producto o los servicios. Estas reuniones son absolutamente necesarias para conocer los detalles internos del proyecto y escuchar la evaluación del equipo sobre sus fortalezas y su potencial. Durante la reunión, los inversionistas entrevistan a los gerentes técnicos y a otros empleados clave sobre temas tanto técnicos como no técnicos.
5. Seguimiento
Después de la reunión inicial de debida diligencia técnica, los inversionistas pueden solicitar una reunión de seguimiento para responder otras preguntas. Una vez completados todos los pasos anteriores, los inversionistas presentan sus comentarios sobre el proceso completo de evaluación de debida diligencia.
6. Informe
La etapa final del proceso de debida diligencia técnica consiste en elaborar un informe detallado con todos los hallazgos de la revisión de documentos y del código, así como de las reuniones con los inversionistas, los responsables del producto y los líderes técnicos. Este informe final describe la estrategia comercial de la startup, sus ventajas y desventajas, las fallas detectadas, los posibles riesgos y las actualizaciones previstas. Por último, determina si se considera que el producto o servicio es técnicamente confiable.
Aspectos clave de la debida diligencia técnica
En la debida diligencia técnica y legal, puede haber desde una docena hasta cientos de elementos que revisar, según el tamaño de la organización y de la inversión. Por eso, nos centraremos en cuatro categorías principales.
Explica la tecnología
Por supuesto, uno de los aspectos más básicos e importantes de la debida diligencia técnica es tu tecnología. Por eso, debes estar preparado para presentarla, explicarla y describirla, y poder proporcionar documentación técnica completa. Esta documentación debe incluir:
Diagramas de arquitectura
Indicadores de rendimiento
Evaluación de la escalabilidad del producto
También debes poder explicar toda tu infraestructura y los motivos para elegir el lenguaje de programación, las plataformas en la nube, las bases de datos y otros componentes de software o herramientas que usa tu producto. Además, tu documentación debe mostrar métricas de calidad del código, como la cobertura de código. Todo este proceso dará a los inversionistas y compradores la seguridad de que no tendrán problemas con la integridad o la seguridad del producto más adelante.
Además, debes poder explicar cómo se compara tu tecnología con la de la competencia, usando datos y estadísticas válidos. Este punto es fundamental, ya que demuestra que realizaste una investigación de mercado exhaustiva y que tienes claro cuál es tu posición.
Para prepararte, asegúrate de archivar los documentos pertinentes, incluidos los relacionados con el diseño del producto, la API, los resultados de la POC, las descripciones de la arquitectura y otras métricas operativas.
Analiza y audita el software de terceros
Otro paso importante de la TDD es realizar un análisis exhaustivo de tu base de código y elaborar una lista de todas las dependencias de software de terceros y de código abierto del producto. Esta lista también debe incluir otros metadatos, como:
Información del software, incluidos el nombre del paquete, el proveedor, la versión y el autor
Rutas de dependencias
Cualquier otra información pertinente
Como los componentes de software de código abierto ayudan a los equipos de I+D a desarrollar y ofrecer más valor con mayor rapidez y frecuencia, los inversionistas suelen examinar cómo gestionas los componentes de código abierto. El software de terceros también debe estar bien documentado.
Hoy en día, la mayoría de las organizaciones usan herramientas de análisis de composición de software (SCA), como Snyk Open Source, para generar una lista de materiales de software (SBOM). Este informe esencial te ayuda a crear una lista de todos los activos de software y así marcar este punto de tu lista de verificación de TDD.
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También puedes trabajar con una empresa como Snyk, que ofrece servicios de auditoría de código abierto. Snyk ofrece auditorías a ciegas, por lo que no es necesario exponer ni cargar en ningún lugar el código fuente de la empresa objetivo, lo que permite cumplir los requisitos de seguridad de los datos.
Los servicios de Snyk también pueden ayudarte a identificar problemas de cumplimiento de licencias a nivel de fragmento, tanto en código administrado como no administrado. Las licencias de código abierto suelen imponer ciertas obligaciones que deben cumplirse cuando se distribuye el código. Un ejemplo es la Licencia Pública General de GNU (GNU GPL), que exige que las obras derivadas o combinaciones también estén disponibles bajo la misma licencia, lo que supone un riesgo de contaminación de la propiedad intelectual en tu código fuente. Otras licencias exigen incluir ciertos avisos en la documentación o restringen la forma de promocionar el producto.
Incumplir las obligaciones de las licencias de código abierto puede dar lugar a litigios, costosos rediseños de ingeniería, retiros de productos y mala publicidad. Por eso, es importante cumplir con las licencias e identificar cualquier problema de cumplimiento durante el proceso de debida diligencia técnica.
Estructura organizacional
Cada persona de la organización influye en el éxito del producto, que depende del desempeño de cada quien en su función específica.
Los inversionistas suelen solicitar un organigrama con información sobre los departamentos, los empleados, los contratistas y los recursos externos. El organigrama debe destacar las funciones y responsabilidades de los miembros clave, como el CTO y el CIO, así como las de otros empleados, incluidos los equipos de soporte, desarrollo, pruebas, gestión de productos y RR. HH.
Los organigramas siempre deben estar actualizados e incluir información sobre todos los contratistas y empleados, presentada de forma clara y organizada, junto con sus currículums, contratos y costos asociados.
Los organigramas ayudan a gestionar los flujos de trabajo de desarrollo de software y de productos, y a analizar los indicadores clave de rendimiento del equipo de desarrollo.
Hoja de ruta del producto y la tecnología
Una hoja de ruta tecnológica ayuda a los posibles inversionistas a comprender los detalles de tus productos actuales y tus planes para el futuro. En ella se describe el plan a largo plazo de la empresa y cómo su tecnología respalda las iniciativas de productos actuales y futuras. Por eso, evaluar la hoja de ruta del producto y la tecnología es importante para que los inversionistas puedan analizar el potencial de la empresa.
Una hoja de ruta detallada define:
La pila tecnológica, incluidos los lenguajes de programación, los frameworks, las bases de datos, los servidores y los componentes técnicos necesarios para desarrollar e implementar el producto.
Las métricas de escalabilidad y disponibilidad del sistema de aplicaciones.
Los sistemas operativos, la recuperación ante desastres, la supervisión de diagnóstico, los repositorios de datos, las pruebas de carga y más.
La hoja de ruta tecnológica se usa para evaluar los productos y servicios de la empresa objetivo según los siguientes parámetros:
El avance de los productos en desarrollo y de los que ya están en el mercado
Los ingresos generados por cada producto
Los factores que diferencian el producto de la empresa de los productos de la competencia en el mercado
El potencial de las condiciones del mercado para influir en el crecimiento y los ingresos de la empresa objetivo
El mercado total direccionable actual del producto y los planes para su evolución
Los recursos y costos asociados a los productos en desarrollo
Prepárate para la TDD
La debida diligencia técnica es fundamental para cualquier empresa que busque una inversión, adquisición o fusión. La TDD puede ser decisiva para cerrar o no el trato. Aunque no estés pensando actualmente en inversiones o adquisiciones, es recomendable prepararte con anticipación para cualquier oportunidad futura. Contar con la documentación adecuada, tener los resultados de tus POC y mantener al día todas las licencias de software facilitará enormemente la debida diligencia técnica si llega a ser necesaria.
Las herramientas de Snyk, como Snyk Open Source y Snyk Code, pueden usarse durante todo el proceso de TDD para garantizar el cumplimiento de los estándares de seguridad y conformidad.