Aprendizajes de nuestro kickoff de 2021
Dipti Salopek
1 de febrero de 2021
0 minutos de lectura«Nuestro kickoff de 2021 tendrá que ser virtual».
Al recordar el verano pasado, incluso mientras pronunciaba esas palabras, sentí que se me encogía el corazón.
Nuestro kickoff anual de la empresa siempre ha sido motivo de mucho orgullo. Cada enero, damos inicio al año con un gran evento para toda la empresa llamado All Hands.
Reunimos en un mismo lugar a todo el equipo global y pasamos una semana juntos: es un momento compartido de celebración y energía electrizante. Organizar este evento cada año es una de las mayores satisfacciones del equipo.
El verano pasado, mientras seguía desplegándose la verdadera magnitud de la crisis de COVID, tuvimos que aceptar lo inevitable: el All Hands de enero tendría que ser virtual. Me sentí desolada. Por supuesto, en plena pandemia tenía que ser virtual, pero… ¿de verdad se suponía que debíamos generar energía, emoción y entusiasmo durante horas de presentaciones por Zoom? Después de un año tan agotador, ¿no merecían nuestros empleados algo mucho mejor?
Sin embargo, los desafíos también presentan nuevas oportunidades y, poco a poco, empezó a tomar forma la idea de un All Hands virtual. No sabía mucho sobre cómo diseñar un evento virtual, pero sí tenía algo muy claro: no quería que el All Hands fuera simplemente una versión virtual más limitada de nuestro evento habitual. Si íbamos a hacer un evento virtual, íbamos a aprovechar de verdad lo que ofrece este formato y brindarles a nuestros empleados una experiencia única e inolvidable. Por suerte, la integrante de mi equipo a cargo del evento es tan creativa como perseverante, y me alivió contar con su ayuda.
Así que nos liberamos del peso de los eventos anteriores y volvimos a nuestras raíces y objetivos originales. Queríamos que nuestros empleados:
compartieran momentos de risa y distensión, sobre todo después del año que acabábamos de vivir.
se sintieran inspirados, llenos de energía y entusiasmados con el futuro de la empresa.
conocieran a nuevos snykers con quienes normalmente no tenían la oportunidad de trabajar.
terminaran el evento con información sobre nuestros planes y prioridades para el futuro.
Así que nos pusimos a diseñar una experiencia digital en torno a estos objetivos. Aprovechamos al máximo las funciones únicas que solo una experiencia digital podía ofrecer, y nuestros snykers respondieron con el mismo entusiasmo. A través de chats y sesiones de colaboración en grupos pequeños, los snykers de todo el mundo participaron de manera activa y enérgica, sin importar si era de día o de noche en su zona horaria. Al final, incluso varios dijeron que este había sido nuestro mejor All Hands hasta ahora.
Por supuesto, no estuvo libre de desafíos, y el entorno virtual no hizo más que acentuar las diferencias en cuanto a cómo prefiere cada persona recibir contenido. Pero, en general, con un 90 % de comentarios positivos, no puedo evitar sentirme orgullosa de haber podido ofrecerles a nuestros snykers el evento que merecían.
Estos son algunos aprendizajes que creemos que contribuyeron al éxito del evento virtual:
Alquilamos una plataforma para transmitir nuestro contenido y facilitar la colaboración entre nuestros snykers. Usar una plataforma aparte, con una apariencia muy distinta a la que usamos todos los días, ayudó a que la experiencia se sintiera especial.
Contratamos a una agencia de producción para mejorar digitalmente todas las presentaciones con efectos especiales profesionales que dieron vida al contenido y guiaron al público a través de nuestra narrativa.
Invitamos a snykers de todo el mundo a participar en distintas actividades durante la semana, para que sus colegas pudieran conocer un poco de sus vidas y personalidades en un contexto completamente nuevo. Probablemente, esto fue lo que más alegró a todos y me confirmó una vez más la fortaleza de nuestra comunidad snyker.
Intercalamos contenido serio con clips y videos divertidos que aportaron un toque internacional, creatividad, intimidad, humor y conexión humana a toda la experiencia.
La lección que aprendimos
Al reflexionar sobre lo ocurrido, siento orgullo del equipo: algo que nos había generado tanta inquietud terminó convirtiéndose en uno de nuestros mayores logros. Está bien sentir miedo; el COVID nos ha asustado a todos, de distintas maneras. Pero cada contratiempo también es una oportunidad para construir y crecer, y para que surja algo nuevo y mejor.
Extraño muchísimo reunirme con nuestros snykers y espero con todas mis fuerzas que el próximo año podamos volver a encontrarnos en persona para el All Hands. Pero, incluso si lo hacemos, también será un desafío, porque el All Hands de este año estuvo así de bueno. Una vez más, dejamos la vara muy alta. Ya espero con ganas ese nuevo desafío.
